¿Por qué un sitio llamado Jardineros en Madrid y por qué deberías escuchar lo que tengo que decir?
Bueno, en primer lugar, yo no tengo una empresa de jardinería por lo que este sitio ha sido diseñado para ayudar a los propietarios típicos a tomar decisiones informadas en lo que respecta al cuidado de su jardín y no como una plataforma para empresas que buscan nuevos negocios, por lo que la información en este sitio es imparcial.
Nota: Tengo experiencia contratando profesionales y empresas de jardinería por lo que si eso es lo que buscas, este sitio te será útil.
Ahora, supongo que fuiste a Google y buscaste Jardineros en Madrid para tratar de solucionar los problemas que tengas con tu jardín, y si he diseñado este sitio correctamente, debería ser uno de los primeros resultados que se encuentran.
… y por suerte para ti, me has encontrado!
Soy un propietario que ha pasado los últimos dos años tratando de tener un jardín saludable y bonito, pero con malos resultados.
He estado luchando una batalla sin fin contra malezas, insectos, problemas de calor y sequía, fertilización, malas condiciones del suelo y, básicamente, uno de los peores jardines en mi comunidad… Muy frustrante.
Tengo unas malas hierbas que por supuesto adoran venir a mi jardín el cual parece tener un nivel de pH que les encanta.
También tengo que regar constantemente en verano, ya que como sabemos Madrid es muy seco y el suelo se seca rápidamente.
He tenido batallas contra dientes de león y hierba bélida y algún tipo de malezas de hoja que aún no he identificado, pero que ahora ha fijado su residencia permanente en un área de mi jardín que hasta el momento estaba en buen estado… de alguna manera para tratar de solucionar el problema he logrado que la mala hierba se convierta en un problema mayor!
También corté el césped demasiado corto y en el momento menos oportuno, y como no, al igual que mi esposa cuando vio la factura de todo esto, quedaron hechos una m…! (si me vieran los señores de la Asociación Española de Paisajistas…)
A mediados del verano, decidí tratar de darle un repaso a los químicos de mi suelo y estudiar todos los elementos que le integran, como los niveles de pH, potasio, nitrógeno y el uso de productos químicos sintéticos, así como los orgánicos, para obtener las cantidades de nutrientes necesarias en mi jardín.
Rápidamente, tras varios dolores de cabeza, visión borrosa y algunos mareos, abandoné la idea de tratar de entender exactamente lo que necesitaba mi césped, y decidí mudarme hacia los arbustos, flores y áreas ornamentales del jardín para ver si podía obtener mejores resultados allí.
Por supuesto, con mi naturaleza agresiva, me dediqué a cortar a lo bestia la maleza cerca de algunos árboles pequeños y, básicamente utilicé fertilizante de más en las flores que mi esposa había plantado hace unos años que curiosamente estaban bien sin mi ayuda pero que ahora empezaban a sufrir las consecuencias de mi embestida.
Renunciado a ello, me dirigí a la huerta que había tratado de hacer crecer la primavera pasada. Había cercado un área y plante varios tipos de verduras y árboles frugales. Los insectos y los pájaros locales se comieron más de lo que había plantado y el metro de alto de la maleza había sofocado el resto.
Completamente frustrado, fui a la ferretería y compré una botella de veneno concentrado para la maleza con la intención de matar lo que quedaba del césped, el jardín y mi huerto para empezar desde cero.
Cogí mi coche y mi esposa, quien había sido testigo de la dolorosa muerte de sus flores, llamó a unos jardineros quienes estaban analizando mi jardín y tomando nota frenéticamente… esto no podía estar bien!
Metiendo el rabo entre las piernas y conciente de la intensa mirada de mi esposa, me acerqué a uno de los chicos y le pregunté cómo iban las cosas, mientras me contenía de sacarlo a patadas de mi propiedad!
Por suerte, tenía experiencia con esposas que no sabían nada de jardinería y no se burlaba de mis intentos fallidos para cuidar el jardín, diciéndome que por poco y lo conseguía, pero rápidamente me indicó de algunos puntos críticos y me brindó su asistencia.
Por lo tanto, y volviendo un poco al presente, ahora tengo un jardín bastante decente. Hago mucho del trabajo de mantenimiento semanal en mi jardín (podar el césped, cortar hojas), pero dejo en manos de profesionales los químicos y la aplicación de todos los brebajes mágicos que mantienen a raya a las malas hierbas.
Este sitio será una crónica de todos los errores que cometí y todos los buenos consejos que me han dado los jardineros con los que estoy feliz y que mi esposa contrató.
Espero que a medida que este sitio, Jardineros en Madrid siga creciendo, puedas decidir en manos de que profesionales dejar el cuidado de tu jardín.
Voy a recomendar a los jardineros que he contratado con los que estoy muy contento, en caso que te encuentres en una situación como la mía… frustrado, derrotado y con un rociador de 20 litros en la mano, dispuesto a acabar con todo.